Posicionamiento
¿Por qué debería comprarte el cliente adecuado?
Observa a quién quieres llegar, qué necesita, qué prometes, qué te diferencia y qué lugar ocupa tu propuesta frente a sus alternativas.
El Método 5P es un método de dirección de ventas creado por Manu Goncía que observa Posicionamiento, Proceso, Personas, Parámetros y Progreso como partes de un mismo sistema para identificar qué merece atención y decidir qué corresponde hacer en cada momento.
Antes de decidir dónde intervenir, necesitas entender qué está condicionando tus ventas.
Puedes tener un buen producto y un posicionamiento débil. Generar oportunidades y perderlas durante el proceso. Tener un proceso bien diseñado y no disponer de las habilidades necesarias para ejecutarlo. Vender y no saber qué tendría que ocurrir para alcanzar tu objetivo.
También puedes medir mucha actividad y seguir sin saber si realmente estás avanzando.
Por eso mirar únicamente el resultado final —las ventas— llega demasiado tarde. El Método 5P permite observar las responsabilidades que construyen ese resultado antes de decidir dónde intervenir.
No empiezas necesariamente por Posicionamiento y terminas en Progreso. Tampoco completas una responsabilidad y pasas a la siguiente.
Las cinco existen simultáneamente y se afectan entre sí. Una decisión sobre el posicionamiento puede cambiar el proceso que necesitas. Un cambio de proceso puede exigir nuevas capacidades. Un objetivo distinto puede cambiar los parámetros que necesitas observar.
¿Por qué debería comprarte el cliente adecuado?
Observa a quién quieres llegar, qué necesita, qué prometes, qué te diferencia y qué lugar ocupa tu propuesta frente a sus alternativas.
¿Cómo pasa alguien de no ser una oportunidad a convertirse en cliente?
Observa cómo aparecen las oportunidades, cómo avanzan, cómo se venden y qué ocurre hasta convertirse en clientes.
¿Quién tiene que hacer qué para que el sistema funcione y tiene capacidad para hacerlo?
Observa responsabilidades, habilidades, comportamientos, formación, coordinación y capacidad de ejecución.
¿Qué tiene que ocurrir para alcanzar el resultado que buscas?
Conecta objetivos, clientes, oportunidades, conversión, actividad, capacidad, margen y recursos disponibles.
¿Lo que estás haciendo está acercándote realmente al resultado?
Conecta decisiones e indicadores para distinguir actividad de avance y saber cuándo mantener o revisar la dirección.
Posicionamiento no es únicamente cómo comunicas lo que vendes. Es el lugar que tu propuesta consigue ocupar frente a las alternativas que tiene el cliente.
Aquí observamos el cliente al que quieres llegar, la necesidad o deseo que resuelves, tu propuesta de valor, diferenciación, precio, mensaje y percepción de la oferta.
Proceso observa el recorrido comercial: generación de oportunidades, canales, primer contacto, cualificación, conversación de venta, seguimiento, propuesta, cierre y continuidad cuando corresponda.
Su función no es burocratizar la venta, sino conseguir que aquello que funciona pueda volver a ocurrir deliberadamente.
Si vendes solo, esta responsabilidad también existe: tú eres una de las personas que condiciona el sistema. Aquí observamos responsabilidades, habilidades, comportamientos, formación y capacidad de ejecución.
Cuando existe equipo, también entran en juego la distribución de funciones, la coordinación y el liderazgo.
Parámetros parte del objetivo y permite retroceder hasta comprender qué tendría que suceder para alcanzarlo: facturación, ticket, clientes, oportunidades, conversaciones, conversión o actividad necesaria.
También entran capacidad de entrega, margen, ciclo de venta y recursos disponibles. No todos los negocios necesitan medir lo mismo.
No basta con medir actividad ni con mirar únicamente las ventas cerradas. Progreso conecta lo que decidiste hacer con lo que está ocurriendo después.
Aquí observamos indicadores, evolución, cumplimiento y resultados intermedios para distinguir movimiento de avance.
Las 5P ayudan a observar el sistema. Pero observar no decide por ti.
Puedes encontrar debilidades en varias responsabilidades al mismo tiempo y, aun así, no tener que intervenir en todas. La dirección utiliza el contexto, el objetivo y la relación entre las cinco para decidir qué merece atención ahora.
Una puntuación puede aportar información sobre el estado de una responsabilidad. No establece por sí sola la prioridad.
Imagina un negocio cuyos Parámetros son claramente mejorables, pero que ya dispone de información suficiente para la decisión que necesita tomar ahora. Al mismo tiempo, tiene oportunidades reales que se pierden porque después de las conversaciones no existe una siguiente acción clara.
En ese momento, la prioridad podría estar en Proceso aunque Parámetros estuviera peor valorado.
La condición del sistema que está limitando de forma significativa el avance hacia el objetivo actual.
El punto sobre el que decidimos intervenir ahora.
Qué vamos a mantener, modificar o construir.
La acción concreta que permite llevar esa decisión a la realidad.
Lo que necesitamos observar para saber si estamos avanzando en la dirección buscada.
Imagina una consultora que quiere aumentar su facturación y concluye que necesita generar más oportunidades.
Al observar las 5P descubre que ya genera suficientes oportunidades para acercarse a su objetivo, pero demasiadas conversaciones terminan sin una siguiente acción clara.
Ejemplo ficticio creado únicamente para explicar la lógica del método.
Las técnicas pueden formar parte de Personas o Proceso. El método observa el sistema en el que deben producir resultados.
Un embudo puede representar parte del Proceso y aportar información a Parámetros, pero sigue siendo solo una parte del conjunto.
Aprender qué significan las cinco responsabilidades no sustituye interpretar correctamente qué ocurre y decidir dónde actuar.
Las cinco responsabilidades conviven y se condicionan entre sí. No existe una secuencia obligatoria entre ellas.
Organiza las responsabilidades que condicionan las ventas y permite comprender cómo se relacionan.
Interpreta el contexto, establece prioridades, conecta decisiones con ejecución y vuelve a dirigir conforme el negocio avanza.
A veces la meta exige vender más. Otras, mejorar margen, capacidad, conversión, estabilidad o conservar algo que ya funciona. Las 5P permiten observar el sistema antes de decidir qué necesita cambiar.
No necesitas mejorar todo. Necesitas entender qué merece atención y dirigir lo que corresponde ahora.